Nos dieron una lecciòn de fùtbol en Brasil
16/06/2013
Todo el mundo -menos Luis Suàrez- boca abajo
Ganó España y al final el resultado ha sido corto para lo que se vio en Recife, en el debut de Uruguay frente a España, por la Copa de las Confederaciones.
La primera parte de la Furia española creemos que se recordará en Brasil y por nosotros para toda la vida. España, el campeòn del mundo le dio una paliza de fùtbol a los celeste, y si querìan ver el 'jogo bonito", lo de la roja fue un placer, mientras que lo de Uruguay fue un caer de vuelta en nuestra realidad en el actual fùtbol del planeta.
España empezó la Confecup mostrando lo mejor de su repertorio. Jugó 45 minutos brillantes, se puso 2-0 con goles de Pedro y Soldado, y fue tacaño el resultado parcial, de todas maneras la exhibiciòn de España ante Uruguay fue por momentos fue apabullante, a tal punto, que nunca los celestes pasaron tanta vergûenza en los 10 partidos jugados entre sì. Como ya es costumbre el que nos volviò a salvar de una derrota aplastante con un tiro libre directo y magistral fue el salteño Luis Suárez en el minuto 88, que a esta altura es el ùnico que va demostrando que no es mentira su calidad futbolìstica.
España nos dio una lecciòn de fùtbol
FÚTBOL / COPA CONFEDERACIONES
Espectacular lección de fútbol de España frente a Uruguay
Día 17/06/2013 - 02.11h
El equipo de Del Bosque dominó por completo y solo se complicó al final por exceso de relajación (2-1)
El comentario màs ajustado de lo que fue al fin de cuentas el partido España 2 Uruguay 1, fue escritopor el diario español ABC, que relata lo siguiente:
Ya se sabe que España es muy buena, claro, es la campeona del mundo, pero a veces se supera. Como ante Uruguay, donde dio un recital nunca visto (2-1). Había que ver el rostro de los jugadores uruguayos, unos campeones ellos, una selección de tronío rebajada a mera espectadora de un partido en el que se les negó participar en el encuentro. Simplemente no tocaron el balón. De vez en cuando lo rozaban, lo acariciaban y enseguida lo perdían. Y cada vez que se les escabullía el esférico, perdían media vida buscando siquiera echarle una mirada porque tocarlo ni en sueños.
España jugó de cine, como en su mejor versión, y eso es mucho. Desde el primer minuto se metió en el partido, agarró el cuero y no lo soltó. Con una tranquilidad pasmosa lo rotó y retorció hasta volverlo invisible. Y esta vez era un tiqui taca venenoso porque Soldado fijaba y Cesc entraba. Lo de Cesc sería un espectáculo tremendo si se le viera venir. Pero no se le ve. Aparece de repente en un sitio donde no estaba y, claro, te hace un agujero brutal. Ya puede ser entrando y marcando, asistiendo, desequilibrando, y si encima se asocia con Iniesta y Xavi los otros están perdidos.
Uruguay sudaba la gota gorda y en un pis pas había recibido dos goles como dos soles, le había salvado el palo un tercero y Muslera en dos o tres más. Y ellos sin pasar del medio campo.
Tanto hablar del portero y era un debate absurdo porque lo mismo podíamos haber jugado sin arquero porque a Casillas se le vio media vez en un balón que solo peinó Cavani con medio flequillo.
A la media hora, Uruguay, sonrojada por el baile, tremendo, que estaba recibiendo, decidió que ya estaba bien de ser comparsa y de bailar con la más fea. Así que sacó el hierro a pasear: Lugano y Godín los codos, en los que son especialistas; y Pereira, un tipo con pinta patibularia y muy poquito fútbol en la cabeza, aceros en cada balón que intentaba golpear como si fuera una patata, ya fuera tobillo, cabeza o rodilla, daba igual.
Los españoles tuvieron que protegerse ante el aluvión de choques mientras el árbitro japonés se veía superado por el lance. Pero es puede amainar la superioridad hispana, pero al final la verdad se impone por mucho que la intentes enmascarar a porrazo limpio. Uruguay se iba al descanso soñando un balón mientras que España le había pegado un repaso soberano, de los que no se olvidan.
Bajó el pistón España en la segunda mitad porque no veía necesario hacer sangre aunque los uruguayos la querían. Pero ni así disminuyó su poderío y control. Se fue Cesc pero estaba Iniesta que hacía magia, cual Edward Norton en El ilusionista, que es lo que es.
Los uruguayos estaban desquiciados, hundidos, sin posibilidad de engancharse porque sus dos figuras, Luis Suárez y Cavani, no veían un balón porque sus compañeros no agarraban una. Por muy buenos que sean, si no les dan el balón nada que hacer.
El único peligro que tenía España era la relajación que se veía en algunos pases comprometidos, tan fácil veían la situación, en exceso quizás. Con Xavi e Iniesta un poco fatigados y con todo el equipo sin tanto aire, los de Del Bosque dejaron pasar sin tener excesivos agobios porque los uruguayos tampoco creían mucho en un intento de remontada. Con tanta relajación, España dio su brazo a torcer y Luis Suárez aprovechó para meter un golazo en un gran golpe franco, pero ya no hubo más.
URUGUAY 1
ESPAÑA 2
Cancha: Estadio Arena Pernambuco de Recife. Jueces: Yuichi Nishimura, Toru Sagara y Toshiyuki Nagi (Terna de Japón).
URUGUAY: Fernando Muslera, Maximiliano Pereira, Diego Lugano, Diego Godín, Martín Cáceres, Diego Pérez (68´ Diego Forlán), Walter Gargano (63´ Nicolás Lodeiro), Cristian Rodríguez, Gastón Ramírez (45´ Alvaro González), Luis Suárez y Edinson Cavani. DT: Oscar Tabárez.
ESPAÑA: Iker Casillas, Alvaro Arbeloa, Gerard Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba, Xavi (75´ Javier Martínez), Sergio Busquets, Andrés Iniesta, Cesc Fábregas (65´ Santi Cazorla), Pedro Rodríguez y Roberto Soldado. DT: Vicente del Bosque.
GOLES: 20´ Diego Lugano (U, en contra), 32′ Roberto Soldado (E), 87´ Luis Suárez (U).
AMARILLAS: 26′ Edinson Cavani (U), 35′ Gerard Piqué (E), 41′ Diego Lugano (U).
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